INTRODUCCIÓN HISTÓRICA.
Acudimos de nuevo a la obra "Un viaje histórico por el Alto Esla" de Julio de Prado Reyero. En ella, al hablar de Sotillos, nos dice:
"La derivación de la palabra Sotillos es bastante clara. Se trata de un diminutivo en plural de "Soto", que a su vez, según anota Corominas, trae su origen del vocablo latino "saltus", equivalente a pastizales, pastizales con bosque o desfiladero quebrado.
"Sotillos" o pequeños sotos son en efecto los parajes que circundan e integran la zona de Sotillos.
Sobre la incidencia de la prehistoria o protohistoria sobre Sotillos en concreto carecemos hasta este momento de otros vestigios específicos fuera de la llamada Peña del Castro, donde sin duda tuvieron su asiento algunas tribus celtas.
Tampoco a este pueblo lo hemos encontrado muy documentado en la Alta Edad Media. En el Archivo del Monasterio de Gradefes se encuentra un escrito de donación hecho en el año 1188 por Gutierre Fernández por el que consta que este monasterio tiene propiedades, entre otros pueblos, en Sotiello. En el año 103 se menciona en la documentación de Otero de Dueñas la vía desde Sobrepeña y San Esteban (Sotillos). Todavía en el Catastro del Marqués de la Ensenada del año 1752 se hace constancia de esta vinculación entre la parroquia de Sotillos y el Monasterio de Gradefes.
Otra referencia a Sotillos se halla en el Libro de la Montería del rey D. Alfonso XI del siglo XIV, que sitúa una vocería "desde la Collada de Santa María por el camino ayuso hasta la collada de Sotiello con la Grosende, que también es un conocido monte de este pueblo varias veces mencionado en la Edad Media."
Inmediatamente después el Becerro de Presentaciones de la Catedral de León del año 1468 se refiere así a este pueblo: "En Sotiello, Sant Stephano. Del Obispo Da tercia al çellero de Çistierna; e procuraçion III sueldos; e III sueldos en carnero".
Si bien Sotillos en la Edad Media forma parroquia por sí solo, en el siglo XVI en una relación que mandó hacer Felipe II ya se encuentra unido a la de Olleros como anejo, en atención a su reducido vecindario y a la incapacidad económica de poder sostener un párroco y sus servicios pastorales.
El censo de Población de provincias y partidos de Castilla y León en el siglo XVI de Tomás González trae a Sotillos formando una unidad con Olleros, si bien siempre parece que gozó de autonomía en lo civil.
Sotillos a la hora del funcionamiento de los concejos en la Edad Media quedó integrado en el de Valdesabero hasta la creación a sus expensas del de Modino en el que quedó englobado.
Sotillos perteneció también al señorío espiritual y temporal del Obispo de León, pero luego se convirtió en realengo para lo que hubo de pagar una fuerte suma a la corona hasta el punto de obligarle a pedir un censo de 550 ducados a D. Manuel de Cossío, vecino de Aguilar de Campoo por el que pagaba 180 reales y 41 maravedíes anuales de rédito.
Todavía en el año 1863 una tierra de Sotillos sita en Valleja aparece gravada de un foro o pensión de catorce fanegas de trigo y diez de centeno... que la Mitra de León percibía de los vecinos de los pueblos de Olleros, Sahelices y Sotillos desde tiempo inmemorial.
En el año 1604 los vecinos de Sotillos acuden nuevamente al Arcediano D. Pedro Canseco y Quiñones en demanda de ayuda, concediéndoles otro censo de 200 ducados.
En padrón confeccionado en 1584 asigna apenas una veintena de familias a este pueblo pertenecientes en su totalidad a la hidalguía, como ocurría en esta zona, siendo los apellidos más corrientes: Sánchez, García, Gutiérrez, Fernández, González, Candanedo, Díez, Valbuena, Alonso Gómez y Villacorta.
El Catastro del Marqués de la Ensenada que se cumplimenta en Sotillos en el año 1752 arroja como resumen las siguientes respuestas: Sotillos tiene la categoría de lugar y realengo, tiene sus terrenos mixtos con los pueblos circundantes, produce trigo, centeno, lino y hierba, tiene prados de secano, de pasto y destinados a puertos. Sus terrenos son calificados de buena, mediana e ínfima calidad. Existen en este pueblo tres pies de colmenas, propiedad de Pedro Candanedo con 4 reales de utilidad. Hay asimismo bueyes, vacas, ganado lanar, cabrío y de cerda.
Tiene ahora sólo ocho vecinos. Hay siete casas habitables, dos inhabitables y tres arruinadas.
Las alcábalas las recibe de la Marquesa de Prado y por este concepto paga 138 reales.
En los padrones de los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX, que se conservan en el Archivo del Concejo de Modino figuran muchos vecinos ausentes que solían encaminarse en parte hasta Extremadura donde se dedicaban al pastoreo de ganados de transhumancia, mientras que otros escogían el oficio de la yuguería.
