TRADICIONES.
Imaginamos que ya habréis visitado la página de Manuel Fresno en la que habréis tenido un acercamiento a la historia y vida de este pueblo. Si aún no lo habéis hecho podéis hacer clic aquí para visitarla.
Por
nuestra parte, quisieramos añadir que, una vez en Olleros, además de visitar su iglesia,
debéis buscar la casa blasonada con el escudo de armas de los Rozas-Rabanal. Este escudo
nació de un mayorazgo establecido en el siglo XVIII por D. Manuel Rozas.
Sobre este mayorazgo podemos decir:
A principio del siglo XVIII, D. Francisco Rozas Rabanal funda en Olleros el Mayorazgo Rozas Rabanal. Era párroco del vecino pueblo. Testó el 21-8-1752 y está enterrado en el pórtico de la iglesia. Data el testamento "en dicho lugar de Olleros y Casa de Vasallaje del Exmo. Sr. Conde de Altamira..." (Esta casa figura en los apeos del Marqués de Astorga de 1741).
La casa original de los Rozas-Rabanal fué destruida por las explotaciones mineras y sólo queda el escudo de armas.
También
recomendamos la visita en los días de la Semana Santa. El Viernes Santo, todo el pueblo
participa de una u otra forma en la representación del Viacrucis Viviente. Esta
tradición acaba de cumplir su décimo aniversario en el presente año. La cofradía de
"Jesús Nazareno" ha ido incrementando el número de socios hasta llegar, en la
actualidad, a los 350. Cuenta con una banda de tambores y trompetas y su entusiasmo sigue
permitiendo la realización de este acto. Hemos de indicar que el Domingo de Resurrección
también es digna de ser vista la procesión del Encuentro.
No podemos olvidar tampoco la Semana Cultural de Olleros. En ella se celebran un buen número de actos que, año tras año, van siendo más numerosos y se está convirtiendo en el eje socio-cultural del Valle.
Sus fiestas se celebran los días 4 y 5 de agosto en honor a los santos Justo y Pastor.
Como pueblo de tradición minera, no deja de celebrar a Santa Bárbara, patrona de la minería, el día 4 de diciembre.
Con respecto a la iglesia de Olleros, quisieramos apuntar que perdió toda su imaginería y mobiliario en el incendio de 1936, el actual retablo plateresco que la preside fue donación de la Basílica de San Isidoro de León.