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HIDRATACIÓN
Se
sabe con bastante certeza, la importancia que tiene una correcta
rehidratación durante el ejercicio para mejorar el rendimiento
deportivo y la eficacia del entrenamiento; tanto es así que se ha dicho
que el agua es la mejor ayuda ergogénica que existe. Otro aspecto que
interesa a los deportistas es que con la bebida pueden recuperar energía
y minerales además del agua perdida. Ahora
bien, ¿cuál es la composición óptima del líquido para la
rehidratación?. A continuación se pretende contestar a esta pregunta.
La mejor estrategia nutricional y de rehidratación durante el ejercicio
debe cumplir los siguientes requisitos: 1.
Suministrar suficientes carbohidratos para
mantener la cantidad adecuada de glucosa en la sangre. 2.
Aportar agua y electrolitos para prevenir el
desequilibrio de líquidos. 3.
No causar malestar gastrointestinal. 4.
Ser apetecible. Carbohidratos
Los
carbohidratos (CHO) se incorporan a las bebidas deportivas como fuente
energética. La efectividad de una bebida energética depende del tipo
de hidratos de carbono que lleva en su composición y de la concentración
de los mismos. Los resultados más efectivos se obtienen con bebidas que
llevan glucosa, sacarosa (azúcar de mesa) o combinaciones de glucosa
(como las maltodextrinas solubles); la fructosa (azúcar de la miel) o
la galactosa son menos eficaces porque proporcionan menos energía
comparándolas con la misma cantidad de glucosa. Sin embargo, una
combinación de glucosa y fructosa tiene unos buenos efectos fisiológicos.
Los CHO complejos (como el almidón) necesitan digestión y son de
absorción más lenta por lo que no están recomendados en ejercicios de
alta intensidad. Se
han utilizado alternativas a los hidratos de carbono para aportar energía
durante el ejercicio como los aminoácidos ramificados o los ácidos
grasos de cadena media; aunque algunos estudios demuestran que hay un
ahorro de glucógeno muscular, aún no se sabe a ciencia cierta si estos
compuestos son más efectivos que la glucosa pura. De momento, la mejor
práctica es usar glucosa (ya que es el combustible fisiológico de los
músculos) y evitar otros compuestos que puedan entorpecer su asimilación
o actuar en vías metabólicas poco conocidas. La
concentración óptima de hidratos de carbono que debe llevar la bebida
para conseguir un buen equilibrio entre la cantidad de agua de
rehidratación y la cantidad de energía absorbida está entre 40 y 80
gramos de substancia por litro (es decir del 4 al 8%). Deben tomarse 60
gr de CHO por hora de ejercicio combinando el consumo de líquidos a las
concentraciones mencionadas antes. Concentración
Además
de la bebida como fuente energética, nos interesa que el líquido
tomado durante el ejercicio ayude a recuperar las sales minerales que se
pierden con el sudor. Las pérdidas individuales de sudor son muy
variables y dependen tanto de la persona como de las circunstancias
ambientales (temperatura, grado de humedad, altitud, etc.). Las bebidas
disponibles en el mercado tienen concentraciones de 400 a 1200 mg./L.
que junto con el contenido del 4 al 8% de CHO las hacen isotónicas o un
poco hipotónicas (por debajo de la concentración corporal). Vaciado
gastrointestinal
El
volumen de líquido que pueden tomar los deportistas es limitado. La
tolerancia depende de factores personales pero también puede mejorarse
si se practica de manera habitual. Un error que se comete con bastante
frecuencia es prepararse para una prueba y en los entrenos no tomar líquidos;
cuando llega el día de la competición algunas personas toman líquidos
que los organizadores ponen a disposición de los atletas, y el estómago
al no estar acostumbrado, reacciona y rechaza los líquidos tomados. Lo
recomendable es que el día de la prueba se sigan las mismas costumbres
que se han adquirido en los días previos. La
consideración más importante a hacer respecto del vaciado gástrico e
intestinal es evitar aquellos líquidos que estén tan concentrados que
retengan agua en el tubo digestivo (en este caso el líquido que tomamos
en vez de rehidratar lo que hace es deshidratarnos). Es por este motivo
que las bebidas comerciales son isotónicas o algo hipotónicas. Apetencia
Las
bebidas deportivas tienen cantidades notables de azúcares y tienen por
tanto sabor dulce. Puede darse el caso que el exceso de dulzor dé
sensación de más sed. Esto se contrarresta dando al líquido un sabor
a frutas o zumos que lo hacen más apetecible. Las substancias que se
utilizan para modificar el gusto de las bebidas deportivas no aportan
nutrientes ni energía que afecten al rendimiento. La apetencia por la
bebida, si gusta al deportista es muy importante porque estimula el
consumo y por lo tanto aumenta el aporte de líquidos y carbohidratos. También
afecta a la apetencia de las bebidas, la temperatura a la que se
encuentran. Está claro que una bebida caliente mientras se hace deporte
no agrada a nadie y la tendencia es a enfriarlas. Sin embargo, el líquido
tampoco puede estar muy frío porque en ese caso el contraste de
temperatura entre el líquido y el estómago puede producir dificultades
de asimilación. Lo óptimo es que la bebida esté fresca no fría. Otros componentes
de las bebidas Una
recomendación importante es la de fijarse en que la bebida usada para
recuperar líquidos no contenga cafeína. Existen en el mercado muchas
marcas comerciales que garantizan una recuperación más rápida o un
aumento del rendimiento deportivo. La mejora que se observa con tales
productos se debe al efecto estimulante y excitante de la cafeína; pero
esta práctica tiene dos graves problemas. Por un lado, las personas que
no estén acostumbradas a tomar café notarán sensaciones de
hiperexcitación, hormigueos, y en casos especiales, falta de coordinación.
Por la noche pueden tener insomnio u otras alteraciones del sueño, por
lo que su descanso no será eficaz con las graves consecuencias que eso
tiene. El segundo problema es que la cafeína está considerada
substancia dopante. Si alguien está acostumbrado a consumir una
determinada cantidad de café y toma además una de estas bebidas, la
dosis real de cafeína que está consumiendo es mucho mayor de lo que se
piensa. Puede decirse lo mismo de muchas bebidas refrescantes que hay en
el mercado, sobre todo colas. En
resumen, la mayoría de las bebidas deportivas disponibles en el mercado
tienen concentraciones de electrolitos e hidratos en cantidades
ajustadas a las necesidades del deportista. Lo más importante es
concienciarse sobre la importancia que tiene tomarlas durante la práctica
del ejercicio. |
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Diseñado para presentar y aclarar muchos de los conceptos sobre el culturismo que para los iniciados pueden resultar a primera vista algo sorprendente
Los hechos fisiológicos son la base del culturismo.
Hace aproximadamente cuatro años Chris Lund, de Sunderland Sage, publicó un artículo en Norteamérica titulado "El culturismo para los que no participan en competiciones". En general se refería a los distintos componentes que rodean a un culturista no competitivo, desde la actitud y motivación, hasta la dieta y el entrenamiento.
Sin embargo, lo más importante eran los comentarios que realizaba sobre qué sucedía en el culturismo competitivo, en su artículo describía realidades del culturismo que yo como nuevo en esto no podía entender. Aseguraba que a menos que se tomasen esteroides u otras drogas anabólicas, tal y como hacían los principales culturistas, nunca se conseguiría un físico lo bastante bueno para participar en los grandes campeonatos. Después de haber pasado los últimos seis años en estrecha relación con los profesores y estudiantes de fisiología del ejercicio en dos de las principales universidades canadienses, y haber entrenado a los físicos más naturales(en el sentido más puro de la palabra), creo que el artículo era el mejor que Chris ha escrito en toda su vida. No tanto desde el punto de vista del entrenamiento como del informativo.
Si no tomas fármacos que actúen en el proceso de recuperación, entonces tu cuerpo no podrá soportar el entrenamiento. El entrenamiento hará que su cuerpo entre en lo que los fisiólogos llaman "un estado catabólico"; es decir, una fase en la cual los tejidos se descomponen o se pierde músculo debido a la incapacidad de los subsistemas de nuestro cuerpo para compensar ese exceso de entrenamiento. Son dos las razones que permiten a los sistemas de los grandes culturistas soportar 6 o 7 días de entrenamiento a la semana, y 10-20 series(en algunos casos hasta 60) para cada parte del cuerpo:
1.- Toman unas dosis de esteorides que están en proporción con su volumen y la duración de sus entrenamientos.
2.- Sólo se someten a ese stress fisiológico, es decir un entrenamiento maratón, durante períodos de tiempo limitados (6-8 semanas antes de un campeonato, quizás dos o tres veces al año). Si tú te entrenas únicamente 8-16 semanas (2-4 mese) y tienes un tubo intravenoso de Promobolín en el glúteo máximo, entonces podrás entrenarte 6 días a la semana, y realizar 20 series para cada parte de tu cuerpo. Sin embargo, si ...
a.- te entrenas más de cuatro meses en el año, y
b.- no tomas esteroides, entonces no hay razón fisiológica para entrenarte más de cuatro días a la semana o realizar 5 series para cada parte del cuerpo (como entrenamiento máximo y con toda seguridad no necesitarías tanto). De hecho lo que necesitas es olvidarte de la rutina de tu ídolo antes de los campeonatos y optar en cambio por una rutina que esté basada en la ciencia de la fisiología del ejercicio.
La clave del culturismo, aunque parezca bastante simple, se basa en la resistencia progresiva. Como sabrás, y tal como implica el adjetivo "progresiva", debes procurar añadir más pesos y más repeticiones a tus ejercicios a fin de estimular los procesos de crecimiento celular. Pero ¿que sucede cuando llegas a un punto en el cual ya no puedes aumentar tu peso ni medio kilo, y ni siquiera tus repeticiones? O lo que es peor empiezas a perder fuerza y realizas menos repeticiones de las que hacías la semana anterior. ¿ Cómo podrías seguir un entrenamiento de resistencia progresiva si estás levantando menos pesos, y realizando menos repeticiones? La ciencia de la fisiología nos da la solución a esta pregunta: no podrías. Cuando empiezas a perder fuerza y tamaño muscular es una señal muy clara de que te estás sobreentrenando (entrenamiento en exceso). Para poner tu fisiología nuevamente en marcha tienes una de estas opciones:
1.- Tomar drogas para contrarrestar los efectos del sobreesntrenamiento, o
2.- Modificar científicamente tus entrenamientos a fin de superar los problemas causados por el entrenamiento excesivo. Teniendo en cuenta que los esteroides de limitan a compensar el efecto del sobreentrenamiento. ¿por qué no evitar el sobreentrenamiento y al mismo tiempo el uso de estas substancias? ¡ Muy bien dirás! "Pero ¿cómo puedo evitar entrenarme en exceso y continuar haciendo progresos en mis músculos?", La respuesta en muy sencilla. Ante todo, recuerda que ninguno de nosotros tiene el mismo crecimiento muscular; esto es debido a que cada uno nos adaptamos de una forma al ejercicio, nuestra genética es diferente. Por esa razón no todos medimos 1,80, ni tenemos la cara de Brad Pitt, ni los brazos de Dorian Yates. Si pudiésemos comprara la vida con un juego de cartas gigantes, la naturaleza no nos ha concedido a todos las mismas cartas genéticas para que seamos hombres con grandes músculos (o mujeres).
Esto no significa que tengas que lamentarte por lo que te haya tocado en el reparto de la Naturaleza porque mediante un entrenamiento adecuado e INTELIGENTE se pueden hacer grandes progresos. Un entrenamiento adecuado es una ciencia muy específica, exacta y objetiva. No hay nada misterioso en ella, incluso cuando se presenta como un método de entrenamiento, muchos no creen en él por su simplicidad y los que sí creen son los que suelen progresar en cantidades y el resto de los que no han progresado creen que se mantienen como SECRETOS ESCONDIDOS por los culturistas.
Si tu objetivo es conseguir tanto tejido muscular como sea posible, entonces debes entrenarte INTENSAMENTE con grandes pesos. Ten en cuenta, no obtante, que lo que Bill Kazmier considera pesos pesados puede matarte, pero entrenarte con lo que Eric Irle considera pesos pesados no te hará sudar siquiera. El término pesado es muy subjetivo y dependerá de cada individuo. Si tu meta es conseguir resistencia, entonces entrénate bastante, pero si tu objetivo es fuerza y masa muscular entonces entrénate duramente.
En tu entrenamientos debes estimular el crecimiento muscular (no más de 2-5 series para cada parte del cuerpo) descansando un mínimo de 48 horas. Los fisiólogos han demostrado que el crecimiento sigue a la recuperación siempre y cuando le concedas tiempo suficiente.
Después de 96 horas de inactividad un músculo muy desarrollado comenzará a atrofiarse por su falñta de uso. Con esto quiero decir que que mientras tu período de descanso no exceda de 96 horas te recuperarás del último entrenamiento.
Tanto si entrenas todo el cuerpo tres veces por semana (el método más productivo) o sigues una rutina de división muscular, es decir la mitad del cuerpo los lunes, la otra los martes y la primera nuevamente el jueves y el viernes la que te queda, descansando adecuadamente, no importa siempre y cuando consedas al grupo muscular 48 horas de recuperación.
FLEX, pag 17 1995, J. Little