ARDE EL MAR
Oh ser un capitán de quince años
viejo lobo marino las velas desplegadas
Las sirenas de los puertos y el hollín y el silencio en las barcazas
las pipas humeantes de los armadores pintados al óleo
las huelgas de los cargadores las grúas paradas ante
el cielo de zinc
los tiroteos nocturnos en la dársena fogonazos un
cuerpo en las aguas con sordo estampido
el humo en los cafetines
Dick Tracy los cristales empañados la música zíngara
los relatos de pulpos serpientes y ballenas
de oro enterrado y de filibusteros
Un mascarón de proa el viejo dios Neptuno
Una dama en las Antillas ríe y agita el abanico de nácar
bajo los cocoteros.
*(De "Arde el mar", 1966).
El POETA: Pere Gimferrer
Poeta en lengua castellana y catalana nacido en
Barcelona. El carácter innovador de su obra obtuvo un pronto y unánime reconocimiento en
el ámbito de las dos lenguas.
Sus poemarios en castellano "Mensaje del tetrarca" (1963),
"Arde el mar" (1966), "La muerte en Beverly Hills" (1968) y "Extraña
fruta" (1969) fueron objeto de una posterior edición antológica del autor, que establecía así
su propio balance de esta etapa, emprendida bajo una orientación surrealista.
La poesía de Gimferrer no persigue transmitir ideas a fuerza de conceptos, sino hacerlo
a través de imágenes sensoriales, de sensaciones elaboradas con los elemntos de que dispone,
es decir, los de la tradición cultural. Por eso su poesía se inserta, voluntaria o fatalmente,
en la larga tradición del mundo clásico...Por ello esta poesía es sorprendente, paradójica,
sugestiva, personal e invocadora...
Desde 1970 escribe en catalán, pero ya anteriormente había obtenido con Arde el mar
el premio Nacional de Poesía en 1966. Con L´espai desert (1977) ganó "La Lletra d´ór" y el
"Premio Josep Carner". En 1985 fue elegido para sustituir a V. Aleixandre, miembro de la Real
Academia Española de la Lengua.
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