 |
BIOGRAFÍA:
Nació en Calw (Selva Negra) el 2 de Julio de 1877.
Hijo de un pastor protestante, ingresó en 1891 en el seminario de Maulbronn, que
abandonó al año siguiente. A los 14 años abandonó a su familia y trabajó primero como
mecánico y luego de librero. En 1903 viajó a Italia y en 1911 a la India, que influenció
profundamente sus trabajos. Vivió varios años en Berna y, desde 1919, en Montagnola,
junto a Lugano. En 1923 adquirió la nacionalidad suiza. Su nombre se incluyó en la lista
negra nazi. En 1946 le fue otorgado el Premio Nobel de Literatura. Fue, además, un
notable dibujante y pintor. Murió en Montagnola (Suiza) el 9 de agosto de
1962, a los 85 años.
|
OBRAS:
Es uno de los escritores más representativos de la
Europa actual, continuador de la línea del romanticismo alemán e intérprete al mismo
tiempo de los problemas de la sociedad moderna. El tema central de su obra es la inquietud
del hombre en busca de su destino. Las raíces espirituales de Hesse hay que buscarlas
en el pietismo al que vino a unirse la experiencia del Lejano Oriente. Entre estos dos
polos busca el auténtico ideal humano.
Sus obras son en gran parte confesión de su interior. En su
edad madura intenta armonizar los valores éticos y estéticos, la sabiduría del Oriente
y la del Occidente. Su lenguaje es sencillo, fluido y musical y sabe expresar los más
diversos matices del sentimiento. Sus principales novelas son : Peter Camenzind (1904),
historia de un vagabundo con rasgos autobiográficos; Bajo la rueda, 1906,
en la que critica la educación escolar; Gertrudis (1910) y Rosshalde (1914),
que tratan del conflicto entre la vocación artística y los deberes conyugales;
Demian (1919), que es de nuevo la historia de un joven en busca de su destino;
Siddharta (1922), inspirado en su viaje a la India; El lobo estepario,
1927, muestra como en el hombre hay dos almas: una humana y otra de lobo;
Narziss und Goldmund (1930) representan al asceta y al esteta.
Su última novela fue El juego de los abalorios (1943), una tentativa utópica de
síntesis de la filosofía oriental y la occidental. Fue el último representante del
romanticismo alemán, y en todas sus obras se vislumbra un fondo místico.
|