LA CRUCIFIXION

 

NARRADOR: LOS VERDUGOS, RESPUESTOS DEL ASOMBRO QUE LA PRESENCIA DE LA MADRE LES HA CAUSADO, COLOCAN A JESUS, SOBRE EL AFRENTOSO MADERO. VAN A CLAVARLE. MARIA LANZA UN GRITO SIN EJEMPLO, VIENDO LOS CALVOS Y EL MARTILLO EN MANOS DEL VERDUGO. JESUS TENDIDO SOBRE LA CRUZ ENVIA UNA SONRISA DE AMOR A SU MADRE, JUAN Y MAGDALENA ARANCAN DE AQUEL SITIO A MARIA. DE PRONTO SE OYE UN RUIDO SECO, DESGARRADOR, ESPANTOSO: ES EL SANGRIENTO CLAVO, QUE HORADANDO LA CARNE, CLAVA LA MANO DE JESUS EN EL VERGONZOSO MADERO. CUATRO VECES CAE CON FUERZA SOBRE EL DURO CLAVO, EL TERRIBLE MARTILLAZO, Y SU SONIDO SECO, ATERRADOR, LLEGA HASTA EL CORAZON DE MARIA, DESGARRANDO SU CORAZON, COMO LA PUNTA DE UN PUÑAL. LA SANGRE SALTA EL ROSTRO DEL VERDUGO. JESUS SE AGITA DOLOROSAMENTE SOBRE EL MADERO.

VERDUGO (2): ¡Ya esta este brazo!

NARRADOR: DIJO UN VERDUGO LIMPIANDOSE LA SANGRE QUE HA SALPICADO EN SU ROSTRO.

VERDUGO (3): ¡Pues el otro, y acabemos!

NARRADOR: PERO CUANDO LOS VERDUGOS SE APODERAN DE LA MANO IZQUIERDA PARA CLAVARLA, VEN QUE NO LLEGA AL SITIO DONDE ESTAN INDICADOS LOS AGUJEROS, ENTONCES... ¡HORRIBLE PENSAMIENTO!.  ATAN UNA CUERDA A LA MUÑECA DE JESUS Y APOYANDO UN PIE SOBRE UNA PIEDRA, TIRAN BRUTALMENTE HASTA EL PUNTO DE DISLOCARLE LOS HOMBROS. EL PECHO DE JESUS SE LEVANTA, CON UNA AGITACION ESPANTOSA... LA MANO IZQUIERDA ES CLAVADA POR FIN.

                   FALTAN LOS PIES Y LOS COLOCAN SOBRE EL PUNTO DE APOYO, DOS CLAVOS ESPERAN LA CARNE PARA HORADARLA, DIEZ MARTILLAZOS TERMINAN EL HORRIBLE MARTIRIO, JESUS QUEDA ENCLAVADO Y ES LEVANTADO A LA VISTA DE LAS NACIONES.

                   ENTONCES SUENA UN GRITO DE ENTUSIASMO ALREDEDOR DEL GOLGOTA, POR QUE PILATO A MANDADO PONER UNA TABLILLA EN LO ALTO DE LA CRUZ CON LA SIGUIENTE INSCRIPCION “JESUS DE NAZARET REY DE LOS JUDIOS”  CAIFAS QUE LO HA PRESENCIADO TODO, RODEADO DE SUS AMIGOS Y FARISEOS, APENAS LEE LA INSCRIPCION,  SE ACERCA CON CAYO-APPIO Y LE DICE CON DESCOMPUESTO TONO:

CAIFAS: ¡Manda quitar esa tablilla, donde según parece, ese condenado es nuestro rey y pon en su lugar una que diga “Jesús de Nazaret que se dice Rey de los Judíos”

CAYO-APPIO: ¡El juez así lo ha mandado, así estará mientras no revoque su orden.

NARRADOR: CAIFAS REUNE A SUS AMIGOS Y LES DICE QUE ES PRECISO CORRER AL PALACIO DE PILATO. TRES SACERDOTES PARTEN A DESEMPEÑAR LA COMISION. PILATO SE HALLABA PREOCUPADO EN SU PALACIO, CUANDO LE DIJERON QUE QUERIAN HABLARLE; ESTE DIO ORDEN PARA QUE LOS DEJARAN PASAR. PERO LOS SACERDOTES AL EXPONER LO MANDADO, SOLO ENCONTRARON NEGATIVAS DE PILATO, QUE NO LES HIZO CASO.  

 

DIMAS Y GESTAS

 

NARRADOR: MIENTRAS TANTO, JESUS EXCLAMA CON MORIBUNDO ACENTO

JESUS: ¡Perdónalos padre mío, por que no saben lo que hacen!

NARRADOR: AQUELLOS MISERABLES SE RIEN Y MOFAN DEL DOLOROSO ESTADO DE JESUS. UN FARISEO, MIRANDOLE FIJAMENTE LE DICE A SU VEZ.

FARISEO: ¿No eres Rey de Israel? ¡Pues baja de la cruz y creeré en ti!

NARRADOR: EL BANDIDO GESTAS QUE SE HALLA ENCLAVADO EN LA CRUZ A LA IZQUIERDA DEL GALILEO, VUELVE LA CABEZA Y LE DICE CON DESPRECIATIVO ACENTO.

GESTAS: ¡No que eres Dios!, ¡Bajate de esa cruz!. ¡Si tu eres el cristo, sálvate a ti mismo y sálvanos a nosotros!

DIMAS: ¡Gestas, no blasfemes, no dudes del poder de Dios, regocíjate de la gloria que te cabe por morir al lado del Mesías verdadero!. ¡Nosotros, a la verdad, aquí estamos sufriendo el castigo afrentoso de la cruz con justicia, pues pagamos la pena que merecen nuestros delitos!. ¡Más Jesús no ha hecho daño a nadie! Señor, acuérdate de mi, cuando estés en tu santo reino.

NARRADOR: ENTONCES JESUS DIRIGIENDO UNA DULCE MIRADA AL BANDIDO, QUE CUANDO NIÑO LE HABIA BRINDADO HOSPEDAJE Y QUE EN LA HORA DE SU MUERTE LE PIDE CON FERVOROSO RUEGO EL PERDON DE SUS CULPAS, LE DICE:

JESUS: ¡Dimas!... En verdad te digo... que hoy estarás... conmigo en el paraíso.

NARRADOR: MIENTRAS TANTO, AL PIE DE LA CRUZ, HA SURGIDO UNA DISPUTA. LOS MISERABLES VERDUGOS, QUE HAN DESPOJADO A JESUS DE SUS VESTIDURAS, HAN SACADO UNOS DADOS Y ESTAN JUGANDO LA TUNICA DEL NAZARENO.  UNO DE LOS DADOS HA CAIDO EN UN HOYO, ESTE INCIDENTE PRODUCE UNA DISPUTA ENTRE LOS JUGADORES

VERDUGO (1): ¡Es mía!

VERDUGO (1): ¡No, es mía!

VERDUGO (1): ¡Es mía!

NARRADOR: DE LAS PALABRAS SE HAYAN DISPUESTOS A VENIR A LAS MANOS. UN CENTURION TUVO QUE INTERVENIR EN LA REYERTA.

CAYO-APPIO: ¡Alto! ¡Basta!, ¡jueguen de nuevo!

NARRADOR: EL JUEGO COMIENZA DE NUEVO, AQUELLOS MISERABLES OLVIDAN CUANTO LES RODEA, SE ENTREGAN NUEVAMENTE CON DOBLE INTERES A ESE VICIO.  LA COLERA DE DIOS SURGE SOBRE SUS CABEZAS PERO SUS OIDOS ESTAN SORDOS A TODO, SUS OJOS SOLO TIENEN LUZ PARA VER LOS DADOS, SUS CORAZONES SOLO LATEN POR LA CODICIA DE LA GANANCIA.  

 

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