San Ramón Nonato:
Nació en Lérida, en una casita de campo cercana al Portell, fue enviado a estudiar a Barcelona, donde llevó una vida de estudio. A su padre, que no le gustaban demasiado los libros y mucho el dinero, mandó llamarlo de vuelta y encargarle el cuidado de los rebaños de un vecino. El vecino en cuestión escuchó rumores sobre la poca atención que dedicaba Ramón a los rebaños... y se sorprendió al descubrir que nada menos que un ángel se dedicaba a las labores de pastor mientras nuestro Ramón rezaba. Visto que el pastoreo no era lo suyo, se embarcó Ramón en la tarea de rescatar a cautivos cristianos por los piratas de Argel. Llegó a tal celo su labor que no se le ocurrió otra cosa que canjearse a si mismo por un prisionero, por lo que fue enviado a Argel. Allí, vio como los piratas le ponían un candado en la boca para acallar sus ansias de conversión de infieles. Por todo este tesón fue nombrado cardenal por el Papa, poco antes de morir el 1240.
El apelativo de "nonato" se debe a que fue extraído del vientre de su madre muerta poco antes del parto. Se refiere pues a su condición de no-nacido.
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