Trabajos en altura
Prevención de caídas a distinto nivel

Manuel García Andrés

Profesionales
Técnica y Colocación nº 7
2004

 

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En este número dedicaremos nuestra atención a las “caídas de personas a distinto nivel ”. Bajo este epígrafe se registran todos los accidentes de trabajo originados por caídas desde altura. Este riesgo constituye, después de los accidentes de tráfico en desplazamiento de carácter laboral, la principal causa de accidente de trabajo mortal y la principal causa en números totales de los accidentes graves.

Así, en 2003, según los datos estadísticos que ofrece el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, fueron 167 los trabajadores que perdieron la vida en una caída desde altura y 3007 los que sufrieron heridas calificadas como graves. Estamos pues ante una causa de siniestralidad que provoca muchos accidentes y que además son de una gravedad extrema e incluso mortales. Por lo tanto su prevención será un aspecto prioritario en todos los sectores de actividad y por supuesto en el de la construcción.

El origen del riesgo de caída a distinto nivel en una obra lo encontramos en múltiples peligros presentes en la misma. Así, en un edificio en construcción encontramos andamios, aberturas y huecos con un importante potencial de riesgo de provocar una caída si no se adoptan las medidas preventivas necesarias.

Vamos a analizar detalladamente cada uno de estos peligros o factores de riesgo:

Andamios

Los andamios son construcciones auxiliares de carácter provisional en la obra para realizar trabajos en altura y que están formados por una estructura metálica dispuesta en planos paralelos con filas montantes o tramos unidos entre si mediante diagonales con plataformas de trabajo en altura.

El andamio perimetral metálico es considerado por muchos expertos el mejor sistema de protección colectiva frente al riesgo de caída a distinto nivel. Todos los andamios deben reunir una serie de condiciones de seguridad para poder ser utilizados en una obra: deberán ser capaces de soportar los esfuerzos, deberán constituir un conjunto estable y estar formados por elementos que garanticen un acceso y circulación fácil, cómoda y segura. La base de apoyo deberá ser suficientemente firme y resistente realizándose el apoyo sobre placas base y en caso necesario, durmientes de madera o bases de hormigón. En ningún caso se utilizarán bloquetes de hormigón o ladrillos de baja resistencia.

Si el andamio no es autoestable deberá procederse a su arriostramiento a fachada.

La plataforma de trabajo deberá ser de una anchura mínima de 60 cm debiéndose fijar a la estructura tubular de tal forma que no pueda provocar basculamientos, deslizamientos o cualquier otro movimiento peligroso. Deberá protegerse perimetralmente por barandillas de 90 cm con rodapié.

Huecos y aberturas

Con frecuencia los forjados en edificación presentan, además de los huecos de ascensores y escaleras, gran variedad de huecos que pueden ocasionar una caída a distinto nivel: patios, chimeneas, etc. Todos ellos deberán estar vallados con barandillas resistentes de 90 cm de altura. No obstante, la mejor medida preventiva será siempre el cerramiento definitivo de sus bordes a la mayor brevedad.

Con respecto a la abertura producidas por escaleras, deberá efectuarse el cerramiento de la caja de las mismas a la mayor brevedad, mediante barandillas sólidas, barras de listones o enrejados que dejen el menor hueco posible y garanticen una resistencia suficiente.

Todas las medidas que hemos comentado en este artículo son medidas de protección colectiva, que tendrán por objetivo impedir la caída de personas. Cuando éstas sean insuficientes, las protecciones colectivas e individuales tendrán como objetivo limitar la caída o reducir sus consecuencias.