Capítulo 2.º Bases de cálculo y análisis estructural EFHE
    Artículo 5 . Requisitos esenciales y bases de cálculo.
      5.1 Criterios de seguridad y situaciones de proyecto
      5.2 El método de los estados límite.
      5.3 Bases de cálculo orientadas a la durabilidad de los forjados.
        5.3.1 Clases generales de exposición ambiental en relación con la corrosión de las armaduras
        5.3.2 Clases específicas de exposición en relación con otros procesos de degradación distintos de la corrosión
    Artículo 6 . Acciones.
    Artículo 7 . Análisis estructural
    Artículo 8 . Fuerza de pretensado y pérdidas de fuerza.
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Artículo 5º Requisitos esenciales y bases de cálculo

Un forjado debe ser proyectado y construido para que, con una seguridad aceptable, sea capaz de soportar tanto las acciones que lo puedan solicitar durante su construcción y su vida de servicio, como la agresividad del ambiente.

Todo forjado debe cumplir el requisito esencial de resistencia mecánica y estabilidad. Además, debe cumplir los requisitos de seguridad en caso de incendio, higiene, salud y medio ambiente, seguridad de uso, protección frente al ruido y aislamiento térmico que le sean aplicables, en su caso.

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Los anteriores requisitos se satisfarán mediante un proyecto correcto que incluya una adecuada selección de la solución estructural y de los materiales de construcción, una ejecución cuidadosa conforme al proyecto, el control de la ejecución, así como un uso y conservación adecuados.

 

5.1 Criterios de seguridad y situaciones de proyecto

La seguridad de una estructura frente a un riesgo puede ser expresada en términos de probabilidad global de fallo, que está ligada a un determinado índice de fiabilidad.

En esta Instrucción, se asegura la fiabilidad requerida adoptando el método de los Estados Límite. Este método permite tener en cuenta de manera sencilla el carácter aleatorio de las variables de solicitación, de resistencia y dimensionales que intervienen en el cálculo. El valor de cálculo de una variable se obtiene a partir de su principal valor representativo, ponderándolo mediante su correspondiente coeficiente parcial de seguridad.

Los coeficientes parciales de seguridad no tienen en cuenta la influencia de posibles errores humanos groseros. Para prevenir estos fallos deben utilizarse mecanismos adecuados de gestión de la calidad que abarquen las actividades relacionadas con el proyecto, la ejecución, el uso y la conservación de la estructura.

Las situaciones de proyecto que deben considerarse son las que se indican a continuación:

    a) Situaciones permanentes, que corresponden a las condiciones de uso normal del forjado,
    b) Situaciones transitorias, como son las que se producen durante la construcción o reparación del forjado, y
    c) Situaciones accidentales, que corresponden a condiciones excepcionales aplicables al forjado.

Comentarios

Las situaciones accidentales, de acuerdo con lo establecido en el apartado 9.2. de la Instrucción EHE, son aquellas cuya posibilidad de actuación es pequeña pero de gran importancia. En este grupo se incluyen las acciones debidas a impactos, explosiones, etc. Los efectos sísmicos pueden considerarse de este tipo.

 

5.2 El método de los Estados Límite

Para el cálculo de un forjado se empleará el método de los Estados Límite. A los efectos de esta Instrucción, los Estados Límite se definen, clasifican y comprueban conforme a lo establecido en el apartado 8.1. de la Instrucción EHE.

5.3 Bases de cálculo orientadas a la durabilidad de los forjados

Antes de comenzar el proyecto, debe identificarse el tipo de ambiente que defina la agresividad a la que va a estar sometido cada uno de los elementos que constituyen el forjado, de acuerdo con lo establecido en el apartado 8.2. de la Instrucción EHE. Se analizarán independientemente las clases de exposición correspondientes a los elementos prefabricados y, en su caso, a la losa superior de hormigón vertido en obra.

El tipo de ambiente viene definido por la combinación de:

    a) Una clase general de exposición frente a corrosión de armaduras, de acuerdo con 5.3.1, y
    b) Las clases específicas de exposición, en su caso, de acuerdo con 5.3.2.

Comentarios

En el caso de forjados, debe tenerse en cuenta que pueden presentarse clases de exposición diferentes en los elementos prefabricados y en la losa superior de hormigón vertido en obra (por ejemplo, en el caso de las cámaras sanitarias).

 

5.3.1 Clases generales de exposición ambiental en relación con la corrosión de las armaduras

Todo elemento de un forjado estará sometido a una única clase general de exposición, de acuerdo con los criterios establecidos en el apartado 8.2.2 de la Instrucción EHE.

Comentarios

Los criterios generales establecidos en el apartado 8.2.2. de la Instrucción EHE pueden aplicarse al caso de forjados conforme a la Tabla 5.3.1.

Tabla 5.3.1

Clase de exposición

Posición del forjado

Proceso

I

Interior excepto cocinas y baños.
Cubierta protegida*.

Ninguno

IIa

Cámara sanitaria**.
Interior en cocinas y baños
Cubierta no protegida

Corrosión por carbonatación.
Humedad alta

IIb

Exterior en zona no marina

Corrosión por carbonatación.
Humedad marina

IIIa

Exterior en zona marina aérea

Corrosión por cloruros.
Atmósfera aérea marina.

(*) A los efectos de definir la clase general de exposición de los elementos prefabricados, se entiende como cubierta protegida aquella que presenta una losa superior de hormigón. Por otra parte, a los efectos de definir la clase general de exposición, en su caso, de la losa superior de hormigón se entiende como cubierta protegida aquella que está impermeabilizada .

(**) En el caso de existencia de losa superior de hormigón, la clase general de exposición de dicha losa superior será I .

 

Como norma general, los elementos interiores se consideran en clase de exposición I.

En el caso de las cocinas y baños se presenta una clase general de exposición diferente del resto de los interiores. Sin embargo, existe la posibilidad de emplear los mismos elementos prefabricados que en los interiores, recurriendo a la aplicación de un revestimiento de acuerdo con lo establecido en el apartado 13.3. Para ello, los elementos prefabricados deberán cumplir las limitaciones a los contenidos de agua y de cemento para la clase general de exposición IIa, de acuerdo con el apartado 37.3.2. de la Instrucción EHE.

 

5.3.2 Clases específicas de exposición en relación con otros procesos de degradación distintos de la corrosión

Todo elemento de un forjado puede estar sometido a una, varias o ninguna clases específicas de exposición, de acuerdo con el apartado 8.2.3 de la Instrucción EHE.

En el caso de forjados de cubierta no impermeabilizados de construcciones situadas en zonas de heladas, según el apartado 8.2.3. de la Instrucción EHE, la losa superior de hormigón vertido en obra, o en el caso de no existir dicha losa, las superficies superiores de los elementos prefabricados estarán sometidas a una clase específica de exposición H.

Comentarios

En zonas con climas fríos debe tenerse en cuenta la posibilidad de existencia de la clase específica H, en el caso de cubiertas no impermeabilizadas.

Aun cuando no suele ser habitual, los forjados pueden estar sometidos, en función de sus características concretas, a otras agresiones específicas (por ejemplo, ataques químicos).


Artículo 6º Acciones

Las acciones características se establecerán en el proyecto de acuerdo con los valores establecidos en la normativa vigente sobre acciones en la edificación. Será necesario considerar además las acciones sísmicas en los casos que establezca la Norma de Construcción Sismorresistente vigente

Cuando tengan influencia apreciable, se considerarán las cargas derivadas del proceso de ejecución del edificio, en particular las procedentes del apuntalado y desapuntalado de las plantas superiores que, en ocasiones, pueden producir la combinación de acciones más desfavorable.

Para las comprobaciones de los Estados Límite Últimos y de Servicio se obtendrán las acciones de cálculo según se establece en el Artículo 12º de la Instrucción EHE, combinándose como se indica en el Artículo 13º de dicha Instrucción.

En el caso de que los elementos resistentes prefabricados posean un distintivo de oficialmente reconocido, los coeficientes parciales de seguridad de las acciones para las comprobaciones de los Estados Límite Últimos serán los siguientes:

    a) Momentos positivos: g g = 1,35 y g q = 1,50
    b) Momentos negativos: los correspondientes de la instrucción EHE según su nivel de control,
    c) Esfuerzos cortante y rasante en forjados con viguetas autorresistentes sin continuidad y en forjados con losas alveolares pretensadas :g g = 1,35 y g q = 1,50 , y
    d) Esfuerzos cortante y rasante en forjados con viguetas autorresistentes con continuidad y en forjados con viguetas no autorresistentes: se aplicará una disminución de 0,05 respecto a los coeficientes de la instrucción EHE, pero sin permitir valores de g g inferiores a 1,35 ni de g q inferiores a 1,50

Para poder aplicar los coeficientes parciales de seguridad indicados en este artículo deberá figurar específica y obligatoriamente en los partes o informes de inspección por lote correspondientes al nivel de control de ejecución de que se trate (uno para control reducido, dos para control normal y tres para control intenso) la revisión en obra de los siguientes aspectos:

    a) Las condiciones de apoyo y entrega de las viguetas y de las losas alveolares pretensadas,
    b) El canto total del forjado, tipo y geometría de la bovedilla y de la pieza resistente,
    c) La separación entre sopandas y proceso de apuntalado,
    d) La calidad, diámetro y posición de la armadura de negativos,
    e) El estado de limpieza de la superficie de contacto a rasante, y
    f ) El vertido, compactación y curado del hormigón.

Comentarios

A fin de tener en cuenta las ventajas que suponen el uso de sistemas de forjado que utilicen elementos prefabricados con distintivos oficialmente reconocidos, se hace una reconsideración de los valores de gg y gq. Tal reconsideración tiene en cuenta la distinta sensibilidad de cada zona del forjado frente a los diversos estados límite y la influencia relativa de la parte prefabricada en la resistencia del conjunto del elemento. En general, en este tipo de estructura, los resultados finales son prácticamente idénticos si se mayoran acciones o esfuerzos. Por tanto, una forma práctica de obtener los esfuerzos de cálculo es calcular la estructura bajo las cargas sin mayoras y aplicar los coeficientes de seguridad indicados en el articulado a los esfuerzos así obtenidos. En caso de admitir redistribución, ésta puede realizarse sobre la ley de momentos característica y, a continuación, aplicar los coeficientes de seguridad.


Artículo 7º Análisis estructural

La luz de cálculo de cada tramo de forjado se medirá, en general, entre ejes de los elementos de apoyo. Cuando el forjado se apoye en vigas planas o mixtas no centradas con los soportes, se tomará como eje el que pasa por los centros de éstos. Cuando el canto del forjado sea menor que el espesor del muro en que se sustenta, podrá tomarse como luz de cálculo la luz libre más el canto del forjado.

El cálculo de solicitaciones se efectuará, en general, tanto para los Estados Límite Últimos como para los de Servicio, de acuerdo con los métodos de cálculo lineal en la hipótesis de viga continua con inercia constante, apoyada en las vigas o los muros sobre los que descansa considerando las posiciones más desfavorables de las sobrecargas. En las solicitaciones de cálculo del forjado deben tenerse en cuenta los efectos provenientes de la acción horizontal sobre el edificio.

Para el análisis de los Estados Límite Últimos pueden considerarse también leyes de momentos flectores redistribuidas hasta en un 15 % con relación a las deducidas del análisis lineal, como recoge el apartado 21.4 de la Instrucción EHE. Es posible también considerar como leyes envolventes de momentos flectores las que resulten de igualar, en valor absoluto, los momentos en los apoyos y en el vano. Este procedimiento, avalado por la experiencia, no requiere el planteamiento de alternancias de la sobrecarga. Las leyes de esfuerzos cortantes se podrán deducir, en este caso, a partir de los momentos negativos máximos.

En los apoyos sin continuidad se considerará un momento flector negativo no menor que 1/4 del momento flector positivo del tramo contiguo, suponiendo momento nulo en dicho apoyo. En el caso de losas alveolares pretensadas sin continuidad y con apoyo directo se tendrá en consideración la posible existencia de coacciones no deseadas, según el Anejo 4.

Todos los vanos deberán resistir, como mínimo, un momento positivo igual a la mitad de su momento isostático.

En el Anejo 2 se dan criterios para considerar el reparto transversal de cargas lineales y puntuales en forjados de viguetas y en el Anejo 3 se proporciona un método de cálculo que se puede utilizar para el reparto transversal de cargas lineales y puntuales en losas alveolares pretensadas.

Comentarios

Las solicitaciones con la redistribución máxima admitida para forjados pueden obtenerse por el método simplificado que se expone a continuación:

En la gráfica básica del momento flector máximo de cada tramo de la Figura 7a se calcularán los momentos para la carga total de acuerdo con el siguiente criterio:

a) En los tramos extremos se tomará un momento igual al de su apoyo interno (M1 o M3).

b) En los tramos intermedios se tomará un momento igual al de ambos apoyos (M2).

c) En el apoyo exterior se tomará cero si no hay voladizo y si lo hay, el momento debido a las cargas permanentes del mismo (Mvcp).

Figura 7a y b Gráficas básica y envolvente de momentos flectores

Los valores de los momento M1, M2 y M3 para cargas uniformemente repartidas obtenidos analíticamente son:

...

Obtención del momento flector negativo en cada apoyo a partir de la gráfica básica: En los apoyos exteriores, se tomará igual a un cuarto del momento positivo del tramo adyacente calculado en la hipótesis de articulación en el extremo o al momento del voladizo debido a la carga total (Mv), si existe y es mayor. En los apoyos interiores se toma el mayor de los momentos positivos de los tramos adyacentes.

La gráfica envolvente de momentos flectores (Figura 7b) se obtiene superponiendo a la gráfica básica la de los momentos flectores de las cargas permanentes de cada tramo, trazada a partir de los momentos negativos considerados en los correspondientes apoyos.

Como esfuerzos cortantes se tomarán los correspondientes a los momentos flectores de la Figura 7b.

En el estudio de los Estados Límite de Servicio de los forjados de viguetas pretensadas se tendrá en cuenta que el uso de sopandas puede generar en el forjado, una vez desapuntalado, estados tensionales más desfavorables que los que se deducirían de la consideración directa y única de la carga total. Este efecto es tanto más importante cuanto mayor es el peso propio respecto a la carga total y menor el número de sopandas por tramo. No obstante, en los casos habituales tal efecto es poco apreciable.

El redondeo parabólico del vértice del diagrama de los momentos flectores negativos, en el caso de vigas planas, o cabezas de vigas mixtas de ancho importante, sólo puede hacerse si se considera simultáneamente el efecto de concentración de esfuerzos en las proximidades del soporte; este hecho es especialmente importante cuando el soporte es de anchura mucho menor que la de la viga.

A efectos de lo anterior, se ha de limitar la anchura eficaz de la viga plana al ancho del soporte más 1,5 veces el canto de la viga por cada lado del soporte.

Los forjados sin sopandas y particularmente las losas alveolares pretensadas, bajo el peso propio del forjado, incluida la losa superior de hormigón vertido en obra, en su caso, deben considerarse como elementos biapoyados. Sólo para el resto de las cargas permanentes y la sobrecarga se considerará la continuidad.


Artículo 8º Fuerza de pretensado y pérdidas de fuerza

La fuerza de pretensado, tras la transferencia, será igual a la inicial menos la suma de las pérdidas originadas por:

    a) La penetración de cuñas,
    b) La relajación de la armadura activa a temperatura ambiente hasta la transferencia,
    c) La relajación adicional de la armadura activa por el proceso de curado térmico, en su caso,
    d) La dilatación térmica de la armadura activa por el proceso de curado térmico,
    e) La retracción del hormigón hasta la transferencia, y
    f) El acortamiento elástico instantáneo al transferir.

En las piezas, las tensiones finales que se requieren para el análisis de los forjados en Estados Límite Últimos y de Servicio incluirán, además, las pérdidas por:

    g) La relajación de la armadura activa posterior a la transferencia,
    h) La retracción del hormigón posterior a la transferencia, y
    i) La fluencia del hormigón.

Después de la transferencia, las viguetas y losas alveolares pretensadas no presentarán tracciones mayores que la resistencia a tracción del hormigón fct,j , ni compresiones mayores que el 60 % de la resistencia a compresión fcj , ambas en valores representativos a la edad j a la que se realiza la transferencia de la fuerza de pretensado (Figura 8).

Las pérdidas totales se justificarán debidamente.

Figura 8 Tensiones después de la transferencia

 

Comentarios

El valor de las resistencias, fct,j y fcj, se estimará realizando ensayos de resistencia a tracción y a compresión, previamente a la transferecnia, sobre probetas moldeadas conservadas y curadas en condiciones semejantes a las piezas, pudiendo adoptarse como valor representativo el valor mínimo, obtenido como media del ensayo de dos probetas por amasada, del conjunto de amasadas que integran el volumen de hormigón de las piezas hormigonadas. La resistencia a tracción deberá obtenerse a partir de ensayos de resistencia a rotura por tracción indirecta mediante ensayo brasileño, según UNE 83306:85, dada la posibilidad de que a edades tempranas no pueda aplicarse la fórmula que relaciona la resistencia a compresión con la resistencia a tracción establecida en la Instrucción EHE para el tipo de cemento empleado.

Al transferir se pueden aceptar tracciones en la fibra superior siempre que no produzcan fisuras, ya que las pérdidas subsiguientes en la fuerza de pretensado reducen el valor de dichas tracciones.

No obstante, en 16.2 se limita el valor máximo que pueden alcanzar tales tracciones, aumentadas, en su caso, por el efecto del proceso de apuntalado.

El fabricante, a la vista de la experiencia inicial de fabricación, decidirá sobre la posible necesidad de armadura transversal en los extremos de las piezas, con el fin de evitar la aparición de fisuras horizontales en la zona correspondiente a la longitud de transmisión.

La pérdida señalada en el punto c) podrá calcularse de acuerdo con la información facilitada por el fabricante de la armadura. En ausencia de dicha información podrá adoptarse como suma de las pérdidas b) y c), el valor de la relajación a la edad de 106 horas y a 20º C.

La pérdida indicada en d) puede evaluarse con la expresión:

D PK = K a   Ep (Tc - Ta ) Ap

siendo:

Ap el área de las armaduras de pretensado

K  un coeficiente experimental determinado en fábrica. En ausencia de ensayos, puede tomarse K = 0,5

a   el coeficiente de dilatación térmica de la armadura de pretensado

Ep el módulo de elasticidad de la armadura de pretensado

Tc, Ta las temperaturas máximas de curado y de ambiente durante la fabricación, respectivamente.

Las pérdidas posteriores a la transferencia debidas a la retracción, fluencia y relajación se consideran en las fases sucesivas de cálculo

 

Capítulo 2.º  Bases de cálculo y análisis estructural EFHE
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