Paños de forjado

J. L. de Miguel

Estructuras II . ETSAM

 

El modelo aceptado para determinar las capacidades resistentes suficientes a flexión de los forjados, es el de la viga continua. El dato esencial de este modelo es que los momentos a ambos lados de un apoyo deben ser iguales, despreciando - porque probablemente es muy escasa- la posible colaboración a torsión del elemento en cuestión. Sin embargo este modelo no se pronuncia sobre si los apoyos descienden o no. En el caso de muros o vigas de mucha más rigidez que la del forjado, se puede partir de que no, y el modelo de viga continua es puro. En el caso de forjado plano cada punto de la viga desciende una cantidad diferente en cada punto, de un orden de magnitud similar a lo de la propia vigueta, y es claro que, por ejemplo, con soportes al tresbolillo, las solicitaciones del forjado obtenidas con el modelo de viga continua, sólo reflejan el estado "medio" de las viguetas: cada una tiene en cada extremo, o más o menos de lo que predice dicho análisis. De tener que armar a partir de esos momentos, cada vigueta de un paño debería tener una capacidad diferente.

Para racionalizar la ejecución es importante discutir en qué medida se podría hacer caso omiso de estas peculiaridades de apoyo y unificar capacidades resistentes por paños.

Venturosamente los forjados suelen ser muy dúctiles y aceptan un elevado grado de redistribución, de manera que no deben armarse necesariamente para los momentos flectores originados por las cargas; pueden dimensionarse a partir de "casi" cualquier diagrama equilibrado. De ahí el que quede validado también el que procede del análisis como viga continua - con apoyos inmóviles-, que puede aplicarse a todas las viguetas de un mismo paño. Lo que se denomina pues análisis "elástico" - de un tren de viguetas una en prolongación de otra- es en realidad un análisis "plástico" con objeto de obtener una capacidad resistente para varias viguetas - adyacentes-.

El uso de máquinas de cálculo automático ha llevado a muchos a tomar literalmente el modelo de viga continua, llegando a concluir que cada cambio de composición de una luz de un tren a otro, implica cambios necesarios de capacidad en todos los tramos -antes de la aparición de las máquinas, la economía y limitaciones del proceso manual hacía que, de forma espontánea, el proceso tendiera a respetar su intención original-. En vez pues de usar el método para unificar capacidades, lo usan perversamente, para diferenciarlas. Aducen respetar las hipótesis más rigurosas. Es una estupidez.

El cálculo de una viga continua es en realidad plástico o redistribuido; tomar los pasos del forjado por las vigas planas como apoyos de una viga continua procede de una amplia redistribución, y necesita una elevada ductilidad. Se hace sólo para unificar capacidades. Con esta lectura perversa, el barrido de una planta con todas las viguetas paralelas, origina tantos cálculos como cambios haya en un punto o en otro de cada línea. Un caos (si además se toma diferente cada paso por un soporte, un caos sublime). Eso no es cálculo elástico y cualquier otro diagrama equilibrado es posiblemente tan seguro como él. Se pueden tomar los diagramas elásticos si no originan cambios aberrantes de capacidad de una vigueta a la adyacente; en otro caso eso es estúpido: se deben utilizar diagramas plásticos.
 

El punto de vista más acertado es el de pensar por paños; en la norma EF-88 especifica claramente que la armadura superior debe determinarse por paños, y no por viguetas individuales; nos tememos que además estaba pensado que las viguetas ya eran desde un principio iguales por paños.

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