El presente artículo resume una investigación realizada por miembros del Comité de Educación de la Fundación Juan Tama en el Resguardo Indígena de Pitayó, municipio de Silvia, departamento del Cauca, Colombia, durante el segundo semestre de 1.998 bajo el nombre de: La educación tradicional y el material didáctico para la educación básica primaria, un reto para las comunidades indígenas de Colombia.

En el transcurso de dicha investigación se tocaron varios interrogantes, uno de ellos fue el relacionado con la existencia de un material propio y su influencia en el aprendizaje del educando nasa.

A continuación, observemos algunas de las respuestas que dieron miembros del Resguardo Indígena de Pitayó cuando se les interrogó acerca del material didáctico utilizado en las escuelas para sus niños y en ocasiones para ellos mismos como adultos en diferentes centros de capacitación:

<     "... son de un contexto ajeno al nuestro."

<     "... sus dibujos son irreales."

<     "... no están hechas en nuestro idioma."

<     "... sus textos y frases no están de acuerdo con la realidad de nuestros niños y por lo tanto son irreales."

<     "... sus cuentos son de fantasía y no producen un efecto positivo en nuestros niños, mientras tanto, se está olvidando mitos y leyendas de gran importancia para nuestra supervivencia como grupo indígena."

<     "... su proceso de enseñanza es muy mecánico y aleja al niño de la pretensión inicial, pues esas guías centran al niño y obligan al maestro a no salirse de esa línea. "

<     "... frases como la de “mi mamá me ama” están viabilizando ese sentimiento de amar hacia una persona y sus complementos y están dejando a un lado la perspectiva de amor hacia la tierra que se le debe infundir al niño Nasa. Pues para el niño y el adulto Nasa toda la vida esta enrolada en su aprecio hacia la tierra, pues es ella quien da la vida a las plantas comestibles y no comestibles, es ella quien permite respirar el aire más puro a través de las hojas de las plantas que ella amablemente y sin interés alguno produce."

<     “... esas guías no sirven porque enseñan a leer en castellano mas no en nuestro idioma propio.”

<     “... esas guías enseñan sobre caperucita roja, pero vemos que en la casa no respetan a los abuelos ni conocen nada sobre nuestras costumbres, mitos, ritos o leyendas... como el de Juan Tama, por ejemplo que es un líder digno de recordar, pero que en cambio en la escuela se lo están cambiando por caperucita roja, o un tal lobo feroz... y se están olvidando de lo nuestro, de lo propio...”

 

Estas respuestas nos dan una clara imagen de cómo los diferentes materiales didácticos existentes afectan al niño - o al adulto - nasa, de acuerdo con la investigación realizada podemos decir que ese grado de afectación tiene que ver con muchos aspectos del rol del educando nasa; detalladamente veamos algunos de ellos:

 

Aspecto social.

Quizá mediante un criterio sano, el Estado colombiano – y todos los demás - se ha esmerado en enseñarle a leer a los pueblos indígenas utilizando maestros que no saben el idioma materno de los escolarizados y ni se preocupan por aprenderlos para trabajar en zonas indígenas.

Esto ha permitido que, en lugar de fortalecer en los niños lo que los padres le han inculcado, lo destruyen,  arrasan la lengua materna y los conceptos tanto nocionales y racionales dependiendo de la edad en que lleguen a la escuela y luego les implantan otro patrón de comunicación y es allí donde el material didáctico le ha servido a los heróicos profesores, porque allí vienen impresos en castellano  oraciones que son construidos con el objeto de borrar el idioma que el niño trae desde el seno de su familia.

Aquí la realidad social  del niño comienza a derrumbarse, las palabras que durante todo el día, mes y año repite aunque no sabe lo que dice comienza a surtir efecto, porque en la realidad, la anterior programación lingüística que posee el niño comienza a borrarse, y el niño comienza a mecanizar una serie de palabras que ya no le significará un lenguaje, una lengua, sino un código y solo con mucho sufrimiento y penosos tres o cuatro años el niño comienza a abordar el idioma castellano como un medio de comunicación.  Entonces su realidad social se afecta.

 

El aspecto político, cultural y ecológico.

Este es uno de los aspectos afectados como consecuencia de los  materiales didácticos. Los contenidos de las cartillas hablan más de inspectores, policías, alcaldes, gobernadores y presidentes, de divisiones políticas de las tierras, del valor monetario de las tierras y muchas otras cosas que no se asimila con el proyecto de vida del niño. Aquí la autoridad que significaban los mayores, el Cabildo, el valor de la tierra que es equivalente a la madre, el valor de la minga, la unidad en vez de los límites del espacio territorial son cosas que van en contra vía  del pensamiento del niño.

En higiene por ejemplo, hablan muy bien de las letrinas descalificando así la forma como los indígenas realizan las necesidades fisiológicas quienes lo hacían al aire libre, pero que el citadino desconoce que en este acto cientos de cucarrones se acercan para enterrar el estiércol arrojado por el hombre a dos y tres metros de profundidad con el fin de poner allí sus huevos y quienes son luego controlados por los pájaros y las aves de corral cumpliendo así un ciclo biológico importante.

En cambio el hombre no indígena se agrupa en pueblos, en fondas y ciudades, y mediante común acuerdo arrojan toneladas de excremento a las aguas desconociendo que el agua es la vida y  sangre de la madre tierra. Aquí es donde vemos  que la cultura no es la misma, puesto que cultura se  entiende actualmente como el conjunto de valores y sabiduría que construye una colectividad humana, aquí vemos que la racionalidad cambia.

 

Aspecto intelectual.

Respecto a este aspecto, ya se había dicho antes que el conocimiento que llevaban los niños desde la casa, la escuela se encargaba de borrarlo para implantar no otro conocimiento en muchos de los casos sino  más bien el mismo nombre pero en otro idioma y lo que cambia en este caso, es la racionalidad aplicada. Entonces el niño lo que  hace es atrasarse en cuanto a su desarrollo intelectual. Por ejemplo: en Nasa Yuwe se dice  atall a una gallina, sin embargo el niño en la escuela debe aprender mediante el apoyo de un material didáctico  la palabra  "gallina" donde por problema de confusión fonética el niño comienza a decir kallina, y  jimba que significa caballo, el niño dice  "caballu" por problema de interferencia fonética. Pero allí está, un material didáctico en castellano que le seguirá tratando de cambiar el rumbo de un desarrollo intelectual adecuado.

Entonces el niño se frena tres o cuatro años tratando de aprender los nombres y usos de los mismos elementos que ya sabía en su idioma desde la edad de los seis años, y así el niño Nasa repite uno, dos y hasta tres años porque nunca  puede ser calificado excelente, porque en primer lugar le es difícil conceptualizar y en segundo lugar tardará mucho tiempo para pronunciar bien en castellano y así su capacidad intelectual seguirá sin mucha oportunidad de avanzar bien.

 

Otro planteamiento encontrado fue el tratar de definir que es material didáctico, para lo cual se concluyó que la historia por medio de la tradición oral o por la tradición en diferentes formas de escritura data sobre la existencia del material didáctico en cada uno de los momentos y espacios donde el hombre tuvo que ver con el acto de aprendizaje y enseñanza. Esto nos compromete a pensar que por toda la historia tejida por el hombre ha venido también construyéndose ese proceso de elaborar materiales de apoyo para  lograr en la persona la posibilidad de entender un concepto por medio de los materiales didácticos.

Ahora bien, este proceso, tal como el hombre no se ha detenido en su evolución, siempre ha pretendido estar a la par con el desarrollo del ser humano, por esa razón cada día vemos nuevos materiales didácticos, siempre va cambiando a la medida en que el pensamiento del hombre ha ido cambiando. Pero, ¿qué es en sí la didáctica? Ramón García Pelayos y Groos define la didáctica como el arte de enseñar. Enseñar, en la voz latina es insignere  que  significa señalar, nos invita a pensar entonces que enseñar es prácticamente preparar en el individuo un mensaje, transformarlo en un mensaje que sea leído por otra persona y que gracias a ese mensaje, otro,  logre una transformación o por lo menos entienda por medio de ese sujeto lo que otro quiso decir o mostrar.

Luego la didáctica va tomando una figura compleja e igualmente toma consigo un significado de técnica para instruir a los niños y en otros casos se entiende como el proceso técnico de educar e informar. Podemos atrevernos a decir entonces, que la didáctica es el arte y la acción de la enseñanza, es dedicarse a la enseñanza, es un apostolado, es doctrina, Educación, instrucción, pedagogía, magisterio, finalmente podemos verlo como el método de impartir enseñanza del hombre hacia el hombre aunque también la naturaleza, enseña al hombre.

Vista la didáctica desde este punto, el material didáctico que elabora cualquier sociedad y desde cualquier disciplina siempre es el mejor, es el que deberá darle una respuesta a la necesidad más sentida por esa colectividad.  Entendido de esta manera podríamos afirmar que ningún material didáctico puede ser malo a menos que no cumpla como herramienta pedagógica y no responda a sus procesos metodológicos para el cual se ha elaborado.

 

Conclusiones de la investigación:

a.        Con esta investigación no se trató de buscar errores en la misión que cumple un material didáctico en cualquier medio social más cuando es usado como estrategia de enseñanza en cualquier disciplina, más bien, en esta investigación se tratará de enunciar las dificultades que  presenta un material didáctico elaborado por un sector social que es dueño de un marco cultural, de una idiosincrasia, de una identidad, una cosmovisión y racionalidad completa pero que es utilizado para otras culturas  con  el fin de compartir conocimiento por medio de procesos y métodos civilizadores. Desde este punto de vista es como vamos a establecer unos planteamientos de cómo los materiales didácticos ajenos a las comunidades presentan serios problemas para nuestras sociedades indígenas,  y aún a las campesinas y a los sectores urbanos  de clases marginadas. Se cree que los materiales didácticos elaborados con contenidos sofisticados, con métodos  muy avanzados y con una proyección científica espectacular no darán buenos resultados especialmente para las comunidades indígenas y campesinas puesto que se encuentran en forma no muy cordial con  una cultura y una racionalidad completamente diferentes. Partiendo del anterior punto de vista, para las comunidades indígenas los materiales didácticos presentan una serie de vacíos ya que por un lado no responden a sus expectativas ni están diseñadas para un propio ritmo con respecto al desarrollo del conocimiento. Con esto no se pretende afirmar que el desarrollo del conocimiento de las comunidades indígenas es más lento que la de los no indígenas; tampoco  se afirma lo contrario. Lo que se plantea es que las comunidades indígenas y campesinas están en otro punto con relación al tiempo y al espacio, manejan otras dimensiones del pensamiento, otras dimensiones acerca del tiempo, otras posibilidades de recursos  y sistemas de acumulación de bienes y servicios, y  especialmente  las comunidades indígenas manejan otros sistemas de comunicación como el idioma propio y códigos culturales específicos. Aquí nos surge una pregunta ¿Qué hacer si los materiales didácticos que existen presentan vacíos impresionantes para este tipo de grupos socioculturales?  ¿Quedarnos  marginados de los procesos  metodológicos y pedagógicos para adquirir cada día un conocimiento técnico y científico?  No... Se debe seguir adelante con la lucha por el acceso hacia el conocimiento pero teniendo en cuenta algunos principios y criterios humanitarios y que en algunos países se han traducido en principios legales. Tales principios son los que le otorga  la OIT para las comunidades indígenas y que en Colombia se materializó como la Ley 21 del 4 de marzo de 1.991 donde consagra que las comunidades indígenas tienen el derecho de hacer sus propias gestiones y a desarrollarse desde sus principios, usos y costumbres. La Constitución Política de Colombia consagra  que todo proceso educativo debe ser propio, en otras palabras, el ejercicio de la didáctica debe ser en su propia lengua, usos y costumbres. Claro que esto no  priva a los indígenas de desarrollarse sólo en su propia lengua usos y costumbres, pues los indígenas ha tenido por siglos la posibilidad y capacidad de ser bilingües e interculturales. Entonces ellos pueden adquirir destrezas para moverse en esos dos mundos, el indígena y el no indígena. Empero el gran problema es, que si hoy no se garantiza lo referente a su cultura, lengua, cosmovisión y racionalidad, los procesos externos globalizantes presionan para que  Colombia aplique los  procesos de enseñanza - aprendizaje en forma indiscriminada y con ello viene siendo aplicados  los materiales didácticos que afectan los aspectos importantes del diario vivir nasa. Por tal razón, en el Resguardo Indígena de  Pitayó y en muchos Cabildos más, hoy por hoy se está implementando un proceso de Educación propio donde se está impulsando la elaboración de un material didáctico que esté acorde con las necesidades de la lengua, de sus usos, de su pensamiento, de sus costumbres, de sus autoridades, de su medio ambiente y de su economía. Por otro lado se está implementando la lectura y la escritura en lengua materna e igualmente en lengua castellana pero con apoyo de maestros bilingües. Esto, con el fin de adelantar el proceso de enseñanza en forma bilingüe e intercultural, y el material didáctico ha ido saliendo del trabajo de los mismos niños, jóvenes y procesos de los procesos de profesionalización con profesores indígenas quienes se preparan para  afrontar el reto que nos trae la modernidad. Nuestra aspiración es entonces, fortalecer nuestra lengua materna pero simultáneamente aprender también el idioma  castellano y porque no, un tercer idioma ya que los jóvenes paeces aspiran también llegar a las universidades y ser profesionales capaces de apoyar a sus comunidades sin avergonzarse de ser indígenas. Luego, un buen material didáctico es aquel que responda a las necesidades sentidas de la comunidad a la que pertenece el niño, aclarando que los problemas de cualquier material didáctico estarán a juicio de cada grupo social y así mismo el proceso de su modificación y mejoramiento.

b.       Las guías utilizadas tradicionalmente por los profesores en la Educación Básica Primaria como material didáctico están provocando un completo desarraigo de la cultura tradicional, entiéndase por desarraigo el perder el idioma propio, el perder toda una tradición oral de mitos y leyendas que enriquecían y afirmaban una plena identidad cultural de las comunidades indígenas.

c.        Los contenidos de las “guías de afuera” están siendo cómplices de un proceso pacífico de exterminio cultural, pues los procesos aplicados a las guías son copias, en muchos casos, de sistemas capitalistas y de pensamiento sometedor hacia esos sistemas.

d.       Una guía propia ante todo debe ser realizada en el idioma propio de la cultura y siempre partiendo de su realidad hacia otra realidad; toda información es necesaria para el niño pero siempre se debe partir de contexto real del niño pues allí están los elementos básicos que brindaran afianzamiento y fortalecimiento de su identidad cultural como de su ûus yaatyni, algo parecido a su filosofía. Los conocimientos de afuera son válidos y en ningún momento se están desconociendo pues si ellos - los estudiantes - salen a otra realidad deben estar preparados para afrontarla y no huir a sus inconvenientes y sucesos que puedan presentarse.

e.       Para comunidad indígena o no, se debe tener un proceso de Educación propio.

f.         Para cada comunidad indígena se debe tener una lectoescritura propia y adecuada.

g.        Todo proceso educativo, en comunidades indígenas y no indígenas debe propender por una estabilidad y revitalización de la lengua y la cultura.

h.       Son urgentemente necesario uno medios de ayudas educativas para el proceso de lectoescritura Nasa Yuwe.

 

Amigo lector, con este artículo no queremos que tus intenciones de apoyar el diseño y elaboración del material didáctico cesen, sino, al contrario que esas intenciones fructifiquen con mucha más fortaleza teniendo en cuenta las conclusiones de la presente investigación.

 

 

Adonias Perdomo Dizú

Estudiante 9º semestre

Licenciatura en Etnoeducación

Universidad del Cauca.

Juan Ernesto Perdomo

Licenciado en Ciencias Sociales

Universidad de La Sabana.

Carrera 10ª 6-34 Barrio Valencia, Popayán, Cauca

email: wejxa@hotmail.com

web site: http://webs.demasiado.com/cjuen

 

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